sábado, 31 de enero de 2015
Amaneciendo
jueves, 29 de enero de 2015
Una sorpresa
Había llegado como todas las tardes a casa siempre puntual, abrió la puerta y la vio a ella, la abrazo y la beso con todo el amor que le tiene, acababan de contraer matrimonio así que aún les faltaba terminar de decorar la casa.
- ¿Que tal tu día luz de mis ojos? Preguntó él
- Excelente cielo, me dieron el puesto que te había contado.
- Te lo dije amor, solo es cuestión de confianza, yo se que eres muy capaz respondió él sintiendo orgullo y alegría por su esposa
- y ¿tú cielo? ¿cómo te fue?
- De maravilla, cerré el contrato con la plaza, les vamos a proveer todo a partir del siguiente mes, será algo pesado pero al final podré llevarte a Firenze tal y cómo siempre has deseado.
-Cielo ¿es en serio? Grito ella de felicidad, lo abrazó y lo beso hasta cansarse
- Hey sin magullar que vivo de mi rostro bromeó él
- Yo te mallugo si quiero, por algo me casé contigo replicó ella mientras le apretaba las mejillas.
Siguieron platicando y haciendo planes para comprar los muebles faltantes, estaban emocionados el uno por el otro, el matrimonio estaba comenzando de la mejor manera, y ellos lo sabían.
- Cielo te tengo una sorpresa comento ella - pero necesito que cierres los ojos
Él cerró los ojos tal y como se lo pidió ella, le pasó una caja envuelta con un moño, desesperado quitó el moño y abrió la caja, dentro de ella había una prueba de embarazo positiva.
- ¿Es esto lo que me estoy imaginando? Preguntó él
- Si cielo asintió ella - vamos a ser papás.
Él se levantó de la mesa de un salto y la beso con todas sus fuerzas, a partir de ese momento, él no dejo que ella hiciera esfuerzo alguno, le pedía que le avisara si necesitaba algo, ella como toda mujer intentaba ayudar en casa, pero el se rehusaba.
Todas las noches, no importaba que tan cansado estuviera, llegaba a ayudar en casa y por la noche besaba a su esposa y platicaba con su hijo no nacido, le contaba sobre su día, sobre cómo se sentía al saber que sería su padre, le emocionaba tenerlo en sus brazos, ella sonreía al ver a su esposo hacer eso, y aunque se molestaba porque no la dejaba hacer nada, entendía la preocupación de su marido.
Un día llego el temprano a casa y vio a su esposa con tremendo dolor, no tardó en cargarla y llevarla al hospital de urgencia, parece ser que el bebé también estaba ansioso por conocer a sus padres, se paso varios semáforos en rojo, llego al hospital e ingresaron a ella lo más pronto posible, retomó en ese momento un espantoso hábito que había dejado tiempo atrás, se paseaba como loco en la sala de espera, el doctor llego y habló con el
- Sr tengo que hablar con usted dijo el doctor
- Por favor dígame que pasa respondió el
- No son buenas noticias, su bebé... Su esposa
Un grito en la noche lo hace despertar, un escalofrío le recorre el cuerpo, se lleva las manos al rostro, no sabe que paso, pero no puede volver a conciliar el sueño
Ella después de Él
Vio el reloj colgado en la pared y se dio cuenta que ya era tarde para ir al trabajo, tomó su bicicleta y salió de inmediato, en el semáforo saco su reproductor de música y lo puso en aleatorio, el reproductor le jugó una mala pasada, todas las canciones que sonaban le recordaban a el, pues el le había dedicado casi la mitad de lo que tenía en el reproductor.
Llegó a su oficina, y se sentó en su lugar como siempre, encendió el computador y saco el móvil, no había mensajes de el, una de sus compañeras entro y la vio mirando el movil, se acerco.
- ¿Aún no te busca?
- No respondió ella
- Dale tiempo, ya sabes como son los chicos, a veces les cuesta tomar el móvil y mandar un mensaje.
Ella sabía que era verdad, pero él no era el chico que dejara de hablarle por tanto tiempo, aún viviendo juntos el siempre le enviaba un mensaje diciendole lo mucho que la amaba y deseandole el mejor día de su vida, ella extrañaba eso.
Se dispuso a trabajar, esperando a los pequeños en la entrada de la estancia educativa, saludaba a todos y cada uno de los niños que le sonreían, ella les devolvía la sonrisa por instinto, nadie sabía lo que sentía, pero había que aparentar que todo esta bien, no tenía porque hacerle saber a nadie lo que por su mente pasaba.
Despues de una jornada ardua de trabajo regreso a casa, saco el móvil, había varios mensajes, pero ninguno de él, subió a su cuarto y se dispuso a cambiarse de ropa, mientras lo hacía recordó una ocasión en donde él la había asustado llegando por atrás y besandola, ella odiaba que él hiciera eso, era demasiado nerviosa, bajo a la cocina y se preparo algo para comer, pensaba demasiado en él, se preguntaba si estaba bien, quería saber de él pero tenía miedo de buscarlo después de lo que pasó entre ellos.
Se termino lo que se había servido en un plato, tomo de nuevo su bicicleta y se dirigió al gimnasio al que siempre iba por la tarde, ahí se distrajo y dejo de pensar en el por unas cuantas horas.
En el trayecto a casa, encendió su reproductor de música y al ponerlo nuevamente el aleatorio le jugo una mala pasada, pero esta vez no se entristeció, recordo el momento en el que él le había dedicado esa canción, cerro los ojos por un momento y se dejo llevar a ese lugar en donde estaban juntos, recordó lo feliz que ella era a su lado, recordó ese olor mezclado de loción barata y cigarro, recordó su sonrisa.
Llegó a casa y ahí la esperaba su mejor amiga, la había ido a buscar porque necesitaba de su ayuda con un proyecto que tenía entre manos.
- Hola amiga ¿estas ocupada?
- Para nada respondió ella
- Que bueno fijate que quiero proponerte algo, quiero hacer un proyecto en el que me gustaría estuvieras involucrada.
- Claro vamos por un café y lo hablamos.
Se fueron a la cafetería que tanto le gustaba, ordenaron 2 tazas y un par de pastelillos, mientras preparaba su café le vino a la mente lo que el decía
- No entiendo porque echarle crema al café pierde consistencia y aroma dijo él
- Eres un gruñon cielo, pero eres mi gruñon.
Volvió a la realidad cuando su amiga le pregunto si estaba bien, ella solo movio la cabeza asintiendo que todo estaba de maravilla, su amiga no le creyo mucho.
- Te noto ida amiga ¿qué pasa por tu mente?
- Nada solo tuve un día de trabajo algo pesado, muy ocupado, pero todo bien.
- A mi no me mientes, ¿estás pensando en él verdad?
- Un poco respondió ella
- Amiga dejalo ir, el no quiso estar a tu lado, si quisiera ya te hubiera llamado, ha pasado mucho tiempo, tienes que rehacer tu vida y no estar esperandolo como tonta.
- Lo sé, pero no puedo, lo extraño, me hace falta.
- ¿Qué podrías extrañar de él?
Ella no contesto a tal pregunta, su amiga no entendería que no sabía a ciencia cierta que extrañaba de él, y por ello cambio el tema
-Bueno que es este proyecto del que quieres que sea parte.
- Que bueno que preguntas amiga, es hacer una sesión con un par de amigos, nada díficil para ti, ya sabes usar tu magía detrás del lente.
Ella sabía que era buena oportunidad para mantener la mente ocupada y accedió de inmediato, la plática siguio hasta altas horas de la tarde, miró el reloj de reojo y vio la hora.
- Es hora de irme amiga, mañana tengo un día ocupado y no he preparado nada aún dijo ella
- Es cierto, mi novio ya va a llegar y se supone iremos a cenar , es nuestro aniversario respondio su amiga guiñandole el ojo.
Ella tomó camino a su casa, mientras caminaba pensaba en lo que estaría haciendo con él en esos momentos, recordó cuando iban a esa cafetería, el siempre le tomaba la mano y le hacía alguna maldad para hacerla reír, lo extrañaba en verdad lo extrañaba.
Llegó a casa y tomó el primer libro que vio, en cuanto vio el título recordó el día en que él se lo regaló, hizo caso omiso a ese recuerdo y se dispuso a comenzar su lectura, ya eran altas horas de la noche y su movil no había sonado, abrió los mensajes y vió la última plática que tuvo con el, una plática llena de molestia y reclamos, borró la plática, se dispuso a ponerse la pijama, mientras lo hacía, pedía al cielo que él estuviera bien, que no la extrañara, que estuviera feliz.
Ella no tenía idea que en ese momento él hacía lo mismo desde donde se encontraba, mientras la noche lo arropaba y era testigo de su andar.
LLegando a casa
Bajó del auto y se dirigió a la puerta de su casa como solía hacer todas las tardes entre 7:00 y 7:30 pm, abrió la puerta y soltó el clásico grito de llegada "ya llegué familia" Bruno y Bárbara se levantaron de la mesa y corrieron a saludar y abrazar a su padre.
- ¿Qué me trajiste papi? Preguntó Bruno
- Si papi ¿que nos trajiste? dijo la pequeña Bárbara
- Muchos besos y abrazos, junto con un hambre atroz que si no se alejan estaré a punto de comermelos dijo el
Ella veía la escena de como sus hijos saludaban a su padre mientras este se disponía a perseguirlos por toda la casa, se echó a reír al ver a su marido y a sus hijos corriendo por la sala.
Después de cansarse un poco persiguiendo a sus hijos, el llegó a donde estaba ella, la beso y se le quedó viendo al rostro mientras ella le tomaba la mano, ella veía su cara, sabía que no había mejor hombre que él y estaba orgullosa de ser su esposa.
Él se sentó en una de las sillas que ocupaban sus hijos y les preguntó
- Y bueno pequeños mostros ¿que tal les fue hoy?
Bárbara fue la primera en responder
- Bien papi la miss de inglés me dio una estrella mira
Él se acercó a su pequeña, la beso en la frente mientras ella le decía:
- La miss me dijo que Barbie es una pequeña muy inteligente
- Pues claro que lo es, salió igual a su madre dijo el mientras cargaba y besaba a su hija.
- Y tu campeón ¿cómo estuvo la escuela?
- Bien papi me dejaron tarea de matemáticas y hacer un ensayo pero no se de que respondió Bruno
Al escuchar esto él se sentó a la mesa y le puso atención a su hijo mientras cargaba a su hija
- Cielo ¿quieres cenar? Preguntó ella
- Siéntate amor yo en unos momentos me sirvo le respondió él
- Cielo voy a la cocina no me cuesta nada calentar la comida y servirte replicó ella
- Mi vida no te preocupes le dijo él mientras se disponía a ayudar a su pequeño.
Se sentó a lado de su pequeño y comenzó a hacerle preguntas sobre de que se trataba el ensayo que tenía que entregar, el niño le explicó que era sobre el mejor día de su vida, a lo que el niño le preguntó
- Papi ¿Cuál es el mejor día de tu vida?
El al escuchar esa pregunta volteo a verla le mando un beso, vio a su hijo, lo abrazó y le sonrió a su pequeña. Era una pregunta muy difícil de responder, tenía todo lo que siempre había querido una hermosa familia.
- Verás campeón, el mejor día de mi vida fue cuando conocí a tu madre respondió él viendo a su esposa que le estaba sirviendo la cena.
- Yo creí que había sido cuando nací yo dijo Bruno haciendo una mueca triste
- O yo dijo Bárbara.
- No seas mentiroso le dijo ella fue cuando nos casamos
El soltó una carcajada y respondió a todos
-Esperen familia, tienen razón en todo pero deben entender algo, que si yo no hubiera conocido a su madre, ustedes 2 pequeños mostros no estarían aquí dijo el mientras le hacía cosquillas a su pequeña Bárbara.
- Oye papi ¿tu tuviste que hacer ensayos en la escuela? Preguntó Bruno
- Si alguna vez hice uno que otro respondió él
- Su padre solía escribir mucho cuando lo conocí dijo ella
- ¿Es eso verdad papi? preguntó Bárbara
- Su padre era mi escritor favorito dijo ella antes que el pudiese responder a la pregunta de su pequeña.
- Papi ¿Cuéntanos como se conocieron tú y mi mama? Anda no seas así cuéntanos dijeron Bruno y Bárbara al mismo tiempo
Él estaba sonriendo al ver a sus hijos hacerle ese tipo de preguntas a lo que les respondió a los niños que les contaría la historia tan pronto Bruno hiciera su ensayo.
- Pero papi no se que escribir dijo Bruno
- ¿Cuál ha sido el mejor día de tu vida enano? Preguntó él
- Mi cumpleaños cuando me llevaste a ver a los payasos grito Bruno con emoción.
- Bueno campeón para escribir tu ensayo te daré unas indicaciones, lo primero que debes hacer es imaginar que le cuentas a tu mejor amigo como fue, con lujo de detalles y eso hará el trabajo fácil.
Bruno comenzó su relato mientras el comenzaba a cenar, ella veía a su esposo y a sus hijos, parecía un sueño hecho realidad tener esa familia, tener un hombre así a su lado, 2 niños inquietos y traviesos.
Bruno termino el ensayo y le pidió a su padre les contará la historia, él les dijo que se lavaran los dientes y se pusieran la pijama en un momento subiría a contarles la historia, ella intentó recoger el plato vacío de la mesa, el se lo impidió dándole un beso y abrazándola como solía hacerlo hace tiempo antes de que los niños nacieran, como cuando eran novios.
Subió las escaleras y ahí estaban los niños en cama y esperando a su padre para que les contara la historia sobre cómo había conocido a su madre.
- Como ustedes saben mis enanos, yo solía vivir en ciudad central comenzó él
Los niños escuchaban con atención el relato, ella iba subiendo las escaleras y se paró en el umbral de la puerta viendo a su marido contarles la historia a sus hijos que asombrados no dejaban de preguntar cosas sobre la historia.
- Bueno niños es hora de dormir dijo él
- Pero no tenemos sueño replicó Bruno
- Si lo que dijo Bruno dijo Bárbara.
- Mañana será un gran día pequeños y tienen que guardar fuerzas para estar listos dijo él mientras los arropaba y besaba.
Apagó la lámpara que tenían en medio de la pequeña recámara, tomó a su esposa de la mano y cerraron la puerta.
- Y usted ya se lavó los dientes señorita dijo él en tono pícaro
- Ya pero esperaba me pudieras ayudar a ponerme la pijama respondió ella de manera coqueta.
Este acto hizo que el la abrazara con todas sus fuerzas mientras la besaba, para sorpresa de ella, él la cargó y se la llevo a su recámara, ahí el la depositó en la cama mientras seguía besándola, se detuvo por un momento, le hizo saber lo hermosa que estaba, ella le agradeció con una sonrisa y lo volvió a besar.
En la madrugada una alarma suena, ella se despierta, es un nuevo día, es hora de levantarse e ir a trabajar.
Él después de ella
- Muy bien viejo respondió él
- Tenía mucho sin saber de ti, quise llamarte cuando paso lo que paso pero no he tenido tanto tiempo, la niña y mi esposa me absorben sabes
- Jajaja no te preocupes viejo lo imagino, me da gusto saberte contento y de tan buen humor dijo él.
- Bien viejo, no niego que la extraño, no niego que me hace falta, pero es necesario.
- Pero viejo si la amas ¿por que no has hecho nada? Carajo yo en tu lugar ya la hubiera ido a buscar, intentando hablar con ella y arreglar las cosas
- Y lo he hecho respondió él - la busque, intenté hablar con ella, simplemente no está dispuesta ni disponible.
- Pero que mierda dijo su amigo - Es raro verte sin ella y sin la sonrisa de idiota que ponías al verla.
- jajajaja viejo no me ayudes tanto por favor respondió el mientras le daba una fumada al cigarro.
- Tenía entendido que ya no fumabas
- Ya sabes hermano los viejos vicios nunca mueren.
- Dímelo a mi respondió su amigo - Aún voy al café y pido mi pay de zarzamora
- Ya lo ves respondió el con una pequeña sonrisa en el rostro.
- Hablando en serio hermano ¿piensas quedarte cruzado de brazos sin hacer nada? ¿acaso no piensas luchar por ella?
- ¿Qué estás diciendo que no hay amor entre ustedes?
- Todo lo contrario viejo, hay demasiado amor, simplemente no supimos que hacer, ya sabes como soy, todo un parlanchin y un quejoso, y ella bueno ella no suele hablar mucho de sus problemas.
- Pues terminarme el café y llegar a casa.
-No seas idiota dijo su amigo mientras reía - Me refiero a tu vida
-Pues eso viejo vivir respondió él - No me voy a sentar a llorar y ver como pasa el tiempo, la amo con toda el alma viejo, pero no pienso tirarme al hoyo solo porque ella no este, te lo dije una vez, vivía antes de ella y lo haré después de su partida, solo tengo que encontrar la forma de no pensarla en todo momento.
- Suerte con ello hermano respondió su amigo.
- Jajajaja eres todo un controlado dijo él mientras se paraba para despedir a su entrañable amigo.
- No te preocupes viejo, me conoces perfectamente como para saber que pasa por mi mente.
- Por eso lo digo desgraciado dijo su amigo mientras reía - Te quiero hermano cuídate y que todo esto pase pronto para ti.
No sabía la respuesta, solo podía suponer y esperar que estuviera bien, sonriendo y llena de alegría.
miércoles, 28 de enero de 2015
El y ella
martes, 27 de enero de 2015
Viaje
El siguio con la vista en el suelo, no sabía que decir solo pensaba: - Que no me busque el rostro
era muy tarde para ese pensamiento, ella en toda la platica, la cual era casi nula le buscaba el rostro para saber sus reacciones, lo conocía bien, habían compartido muchas cosas y sabia que el tenía algo y sabía perfectamente que era, por eso ella estaba ahí.
- En serio deja ese vicio, Bruno y Barbara estarían decepcionados de ti
- Por mi Bruno y Barbara se pueden ir al infierno dijo el en voz baja.
Ella al escucharlo solo bajo la cabeza y le dijo
-Me dio gusto saber de ti, que estes bien.
El se llevo los brazos a la cabeza e intento gritar pero no paso, se levanto y desaparecio.
Ella regreso al lugar sin darse cuenta que aún traia la chaqueta a lo que su acompañante le pregunto
- ¿Y esa chaqueta en donde la conseguiste?
Ella no supo que responder por lo tanto dijo una mentira
- Me encontré a un amigo y me la presto, pero no lo encuentro, creo que se la entregaré cuando lo vuelva a ver.
- Mejor regalamela, esta muy suave dijo el acompañante
Ella se paro y comenzó a buscarlo por el lugar, se encontró a un conocido y le preguntó por el
- ¿Sabes si sigue por aquí?
- No respondió dijo que tenía que entregar un reporte
Ella sabía que significaba eso, de todo el tiempo que estuvo con él sabia que esa era la palabra clave para estar solo, que nadie lo molestará como aquel día que estaba en casa y se metio a su estudio porque había tenido una gran decepción sobre una posible promoción, el estaba "entregando un reporte".
Fue al hotel en donde se hopedaba y le dijeron que ya se había ido, asi que tomó un taxi y se dirigio a la estación, al llegar a la estación comenzo a buscar las salidas a Ciudad Central al ver los itinerarios vio que una había partido ya, eso la entristeció un poco, sabía que no lo volvería a ver.
Se dio la vuelta y ahí estaba el, sentado con 2 tazas desechables de café, sus cigarros rojos de caja dura y un cenicero improvisado, mirando hacia la nada, se acerco, se sento y le dijo:
- ¿Me estabas esperando?
- No, es un viejo habito que tengo, pedir 2 cafés
Y asi era el desde hace unos meses pedía 2 cafés uno negro con azucar y otro con crema y 2 de azucar tal y como le gustaba a ella.
- ¿Puedo? preguntó ella
- Adelante
- ¿Recuerdas cuando veníamos a este lugar a ver a las personas recibir a sus seres amados y verlos sonreír? Volvio a preguntar ella
- Si eran buenos tiempos respondió el
El tenía la vista completamente perdida y ella quería acercarsele asi que volvio a contar una nueva anecdota.
- Recuerdo cuando te conocí, fue en este mismo lugar, recuerdo haberte mensajeado preguntandote donde estabas, traias esta chaqueta y te vi, no pudiste abrazarme, te quedaste pasmado.
El se volvio a ver las salidas y la hora en la que partiria y se limito a responder:
- Fue un día mágico
Ella miro hacia donde estaba la cajetilla de cigarros y vio 2 gotas, vió el café y se dio cuenta que no había sido derramado, le intento ver el rostro y se dió cuenta que el estaba ahí solo, que había llorado, le tomo la mano y se la llevo al rostro, la beso y dijo.
- ¿A que hora debes partir?
- En un rato más dijo el
- ¿Puedes quedarte un día más?
- Tengo un par de reportes que entregar el día siguiente
- Puedes mandarlos desde tu computador,dijo ella
Por fin la volteo a ver y ahi estaba la chica que el tanto evitaba, el amor de su vida tomandole la mano, pidiendole que se quedara un día más y justo cuando estaba por decir algo el sonido local avisaba sobre la salida a ciudad central.
Se levanto y tomo sus cosas, la vio nuevamente y le dio un beso en la frente, ella tomo su brazo y el se comenzo a retirar.
- Toma tu chaqueta dijo ella
- Quedatela, se te ve increible ese color, respondio el
Justo cuando el estaba apunto de abordar ella grito
- Si te digo que te amo ¿te quedas?
- El volteo y le dijo, No lo sé
- Pues te amo respondio ella
- El siguio su camino y se dijo para si mismo "No más que yo"
Y ahi se quedo ella sola, con 2 tazas de café, unos rojos de caja dura, abrió la cajetilla y tenía una fecha dentro de ella, era la fecha en la que ella le dijo que no había más camino que recorrer a su lado, la comenzó a inspeccionar, solo faltaban 2 cigarros, y tenia un mensaje que ella le había dejado en la tapa, que decía "Bruno y Barbara te aman"
Justo cuando se iba parando, lo vio y el le dijo: se lleno y no respetaron mi lugar, ella con lagrimas en los ojos sonrio y le dijo ¿te quedaras un día más? El no sabía que responder asi que le tomo el rostro y la beso como cuando llegaba a casa despues de un día de mucho trabajo.



