sábado, 31 de enero de 2015

Amaneciendo

Se despertó como todos los días, pero este no era un día cualquiera, tenía una sonrisa en el rostro porque había soñado con lo que hubiera podido ser, lo vio a él jugando con sus hijos.
Tomó un baño y salió a caminar, pensó mil y una ocasiones en el sueño ¿eso pudiera haber sido real? Se preguntaba en cada paso, ella nunca había dudado de los dotes de padre que él pudiera tener, siempre creyó que sería un padre bueno y amoroso, en su sueño lo comprobó.

Despertó con un dejo de incertidumbre, preocupado y nervioso, se dio un baño, se vistió, preparó una maleta, metio el computador a su estuche y tomó el auto, tenía que saber como esta ella, paso por una librería y compró un par de adicciones para ella, paso por un centro de mensajería y compró el papel y la bolsa de entrega, se dispuso a ir a Gran Hierro a verla.

Ella tomaba un café y veía el paisaje, veía a niños jugar con sus padres y no podía ocultar la sonrisa, ella sabía que él era el padre de sus hijos, o al menos lo era en sueños, desayuno algo en el lugar y se dispuso a pasar un día fuera de casa.

Piso el acelerador a todo lo que daba su auto, tenía que llegar lo antes posible, después de 4 horas de viaje, llegó a la puerta de su casa, tenía miedo de verla así que le pidió a un niño que pasaba por ahí que si veía a la dueña de esa casa le diera el paquete, él chico la esperaba afuera de casa, él se metió al auto y se puso una gorra mientras veía como ella iba llegando, el pequeño le dio el obsequio miéntras ella se preguntaba emocionada que podría ser. 

Entro a su casa y estaba su pequeña, la habían dejado ahí, asi que se dispuso a jugar con ella dejando el paquete en la sala, salieron al parque, se sentía demasiado feliz, con una sonrisa como hacía mucho tiempo no tenía, compró un par de helados y vio a su nena batallar para que no se le cayera el helado del barquillo, al verla toda sucia de chocolate no pudo más que echarse a reir y besarla como suele hacerlo cada que la ve.

Vio que estaba feliz, la vio sonriendo de manera alegre, encendió el auto y mientras pasaba el tiempo se sintió aún más tranquilo, "esta bien se decía una y otra vez", tomo camino a la capital de gran hierro, llego a un café, compró el periodico, compró  una cajetilla de rojos caja dura,  y mientras disfrutaba del paisaje se econtró con una amiga de ella.

- ¿Qué carajo estas haciendo aquí? exclamo indignada la amiga de ella - Ojalá no hayas ido a verla, la ultima vez que se vieron la dejaste destrozada maldito desgraciado, si me entero que esta triste por tu culpa te mato malnacido

El escuchaba las maldiciones y no podia dejar de reír un poco, sabía que su amiga nunca había sido de su entero agrado y menos cuando el se mudo a vivir con ella, no hizo caso a ninguna de las ofensas que la chica le proliferaba, el estaba metido leyendo el periódico.

Llegó a su casa y se encontró con que iban a recoger a la niña, ya era algo tarde asi que se despidio de su pequeña consentida, la beso y pensó "ojalá tu fueras mi barbie", tomo el paquete, lo abrió y se dio cuenta que era un nuevo par de adicciones, sonrió al ver que era lo que tanto estaba buscando, él realmente conocía sus gustos y sabía como hacerla sonreír.

Llegó al hotel de siempre, se registro en la recepción, entro al cuarto y dejó sus cosas, tomo el computador y le mando una videollamada a su socia de proyecto.

- ¿Que hay socia? ¿te agarro ocupada?
- Para nada amigo, estaba limpiando mi casa, dime ¿para que soy buena?
- He visto los lugares para el proyecto, lamentablemente no he podido tomar fotos, asi que compraré una cámara y te las enviare lo antes posible, solo necesito un favor llama a tu amigo el dibujante y que haga un retrato a lápiz de lo que te mandaré.
- Claro amigo yo espero tus fotos y comenzamos con esto, dijo su amiga emocionada -ya quiero comenzar esto.

Ella al ver el regalo pensó en marcarle, quería escuchar que tenía que decir, que excusa tonta pondría, pero decidió no hacerlo, abrió el primer libro y se dispuso a leerlo.

Tomó el computador y abrió los archivos de la propuesta, comenzó a trabajar en ella y a darle unos cuantos toques para poderla entregar al día siguiente, se levanto de la pequeña mesa, abrió el armario y saco el traje que usaría al día siguiente, estaba nervioso, era la primera vez que sentía ese tipo de nervios, solo los experimento una ocasión anterior... Al verla a ella.

jueves, 29 de enero de 2015

Una sorpresa

Había llegado como todas las tardes a casa siempre puntual, abrió la puerta y la vio a ella, la abrazo y la beso con todo el amor que le tiene, acababan de contraer matrimonio así que aún les faltaba terminar de decorar la casa.

- ¿Que tal tu día luz de mis ojos? Preguntó él
- Excelente cielo, me dieron el puesto que te había contado.
- Te lo dije amor, solo es cuestión de confianza, yo se que eres muy capaz respondió él sintiendo orgullo y alegría por su esposa
- y ¿tú cielo? ¿cómo te fue?
- De maravilla, cerré el contrato con la plaza, les vamos a proveer todo a partir del siguiente mes, será algo pesado pero al final podré llevarte a Firenze tal y cómo siempre has deseado.
-Cielo ¿es en serio? Grito ella de felicidad, lo abrazó y lo beso hasta cansarse
- Hey sin magullar que vivo de mi rostro bromeó él
- Yo te mallugo si quiero, por algo me casé contigo replicó ella mientras le apretaba las mejillas.

Siguieron platicando y haciendo planes para comprar los muebles faltantes, estaban emocionados el uno por el otro, el matrimonio estaba comenzando de la mejor manera, y ellos lo sabían.

- Cielo te tengo una sorpresa comento ella - pero necesito que cierres los ojos

Él cerró los ojos tal y como se lo pidió ella, le pasó una caja envuelta con un moño, desesperado quitó el moño y abrió la caja, dentro de ella había una prueba de embarazo positiva.

- ¿Es esto lo que me estoy imaginando? Preguntó él
- Si cielo asintió ella - vamos a ser papás.

Él se levantó de la mesa de un salto y la beso con todas sus fuerzas, a partir de ese momento, él no dejo que ella hiciera esfuerzo alguno, le pedía que le avisara si necesitaba algo, ella como toda mujer intentaba ayudar en casa, pero el se rehusaba.

Todas las noches, no importaba que tan cansado estuviera, llegaba a ayudar en casa y por la noche besaba a su esposa y platicaba con su hijo no nacido, le contaba sobre su día, sobre cómo se sentía al saber que sería su padre, le emocionaba tenerlo en sus brazos, ella sonreía al ver a su esposo hacer eso, y aunque se molestaba porque no la dejaba hacer nada, entendía la preocupación de su marido.

Un día llego el temprano a casa y vio a su esposa con tremendo dolor, no tardó en cargarla y llevarla al hospital de urgencia, parece ser que el bebé también estaba ansioso por conocer a sus padres, se paso varios semáforos en rojo, llego al hospital e ingresaron a ella lo más pronto posible, retomó en ese momento un espantoso hábito que había dejado tiempo atrás, se paseaba como loco en la sala de espera, el doctor llego y habló con el

- Sr tengo que hablar con usted dijo el doctor
- Por favor dígame que pasa respondió el
- No son buenas noticias, su bebé... Su esposa

Un grito en la noche lo hace despertar, un escalofrío le recorre el cuerpo, se lleva las manos al rostro, no sabe que paso, pero no puede volver a conciliar el sueño

Ella después de Él

Ahí estaba ella, preparandose para un nuevo día de labores, había dejado su ropa arreglada desde la noche anterior, su uniforme consistía de unos jeans, blusa blanca y zapatos comodos, lo puso en la cama listo para ser usado, mientras se hacía una coleta en el cabello se volteo a la puerta del baño esperando verlo salir con esa bata aspera que tanto odiaba, pero él no estaba ahi.

Vio el reloj colgado en la pared y se dio cuenta que ya era tarde para ir al trabajo, tomó su bicicleta y salió de inmediato, en el semáforo saco su reproductor de música y lo puso en aleatorio, el reproductor le jugó una mala pasada, todas las canciones que sonaban le recordaban a el, pues el le había dedicado casi la mitad de lo que tenía en el reproductor.

Llegó a su oficina, y se sentó en su lugar como siempre, encendió el computador y saco el móvil, no había mensajes de el, una de sus compañeras entro y la vio mirando el movil, se acerco.

- ¿Aún no te busca?
- No respondió ella
- Dale tiempo, ya sabes como son los chicos, a veces les cuesta tomar el móvil y mandar un mensaje.

Ella sabía que era verdad, pero él no era el chico que dejara de hablarle por tanto tiempo, aún viviendo juntos el siempre le enviaba un mensaje diciendole lo mucho que la amaba y deseandole el mejor día de su vida, ella extrañaba eso.

Se dispuso a trabajar, esperando a los pequeños en la entrada de la estancia educativa, saludaba a todos y cada uno de los niños que le sonreían, ella les devolvía la sonrisa por instinto, nadie sabía lo que sentía, pero había que aparentar que todo esta bien, no tenía porque hacerle saber a nadie lo que por su mente pasaba.

Despues de una jornada ardua de trabajo regreso a casa, saco el móvil, había varios mensajes, pero ninguno de él, subió a su cuarto y se dispuso a cambiarse de ropa, mientras lo hacía recordó una ocasión en donde él la había asustado llegando por atrás y besandola, ella odiaba que él hiciera eso, era demasiado nerviosa, bajo a la cocina y se preparo algo para comer, pensaba demasiado en él, se preguntaba si estaba bien, quería saber de él pero tenía miedo de buscarlo después de lo que pasó entre ellos.

Se termino lo que se había servido en un plato, tomo de nuevo su bicicleta y se dirigió al gimnasio al que siempre iba por la tarde, ahí se distrajo y dejo de pensar en el por unas cuantas horas.

En el trayecto a casa, encendió su reproductor de música y al ponerlo nuevamente el aleatorio le jugo una mala pasada, pero esta vez no se entristeció, recordo el momento en el que él le había dedicado esa canción, cerro los ojos por un momento y se dejo llevar a ese lugar en donde estaban juntos, recordó lo feliz que ella era a su lado, recordó ese olor mezclado de loción barata y cigarro, recordó su sonrisa.

Llegó a casa y ahí la esperaba su mejor amiga, la había ido a buscar porque necesitaba de su ayuda con un proyecto que tenía entre manos.

- Hola amiga ¿estas ocupada?
- Para nada respondió ella
- Que bueno fijate que quiero proponerte algo, quiero hacer un proyecto en el que me gustaría estuvieras involucrada.
- Claro vamos por un café y lo hablamos.

Se fueron a la cafetería que tanto le gustaba, ordenaron 2 tazas y un par de pastelillos, mientras preparaba su café le vino a la mente lo que el decía

- No entiendo porque echarle crema al café pierde consistencia y aroma dijo él
- Eres un gruñon cielo, pero eres mi gruñon.

Volvió a la realidad cuando su amiga le pregunto si estaba bien, ella solo movio la cabeza asintiendo que todo estaba de maravilla, su amiga no le creyo mucho.

- Te noto ida amiga ¿qué pasa por tu mente?
- Nada solo tuve un día de trabajo algo pesado, muy ocupado, pero todo bien.
- A mi no me mientes, ¿estás pensando en él verdad?
- Un poco respondió ella
- Amiga dejalo ir, el no quiso estar a tu lado, si quisiera ya te hubiera llamado, ha pasado mucho tiempo, tienes que rehacer tu vida y no estar esperandolo como tonta.
- Lo sé, pero no puedo, lo extraño, me hace falta.
- ¿Qué podrías extrañar de él?

Ella no contesto a tal pregunta, su amiga no entendería que no sabía a ciencia cierta que extrañaba de él, y por ello cambio el tema

-Bueno que es este proyecto del que quieres que sea parte.
- Que bueno que preguntas amiga, es hacer una sesión con un par de amigos, nada díficil para ti, ya sabes usar tu magía detrás del lente.

Ella sabía que era buena oportunidad para mantener la mente ocupada y accedió de inmediato, la plática siguio hasta altas horas de la tarde, miró el reloj de reojo y vio la hora.

- Es hora de irme amiga, mañana tengo un día ocupado y no he preparado  nada aún dijo ella
- Es cierto, mi novio ya va a llegar y se supone iremos a cenar , es nuestro aniversario respondio su amiga guiñandole el ojo.

Ella tomó camino a su casa, mientras caminaba pensaba en lo que estaría haciendo con él en esos momentos, recordó cuando iban a esa cafetería, el siempre le tomaba la mano y le hacía alguna maldad para hacerla reír, lo extrañaba en verdad lo extrañaba.

Llegó a casa y tomó el primer libro que vio, en cuanto vio el título recordó el día en que él se lo regaló, hizo caso omiso a ese recuerdo y se dispuso a comenzar su lectura, ya eran altas horas de la noche y su movil no había sonado, abrió los mensajes y vió la última plática que tuvo con el, una plática llena de molestia y reclamos, borró la plática, se dispuso a ponerse la pijama, mientras lo hacía, pedía al cielo que él estuviera bien, que no la extrañara, que estuviera feliz.

Ella no tenía idea que en ese momento él hacía lo mismo desde donde se encontraba, mientras la noche lo arropaba y era testigo de su andar.


LLegando a casa

Bajó del auto y se dirigió a la puerta de su casa como solía hacer todas las tardes entre 7:00 y 7:30 pm, abrió la puerta y soltó el clásico grito de llegada "ya llegué familia" Bruno y Bárbara se levantaron de la mesa y corrieron a saludar y abrazar a su padre.

- ¿Qué me trajiste papi? Preguntó Bruno
- Si papi ¿que nos trajiste? dijo la pequeña Bárbara
- Muchos besos y abrazos, junto con un hambre atroz que si no se alejan estaré a punto de comermelos dijo el

Ella veía la escena de como sus hijos saludaban a su padre mientras este se disponía a perseguirlos por toda la casa, se echó a reír al ver a su marido y a sus hijos corriendo por la sala.

Después de cansarse un poco persiguiendo a sus hijos, el llegó a donde estaba ella, la beso y se le quedó viendo al rostro mientras ella le tomaba la mano, ella veía su cara, sabía que no había mejor hombre que él y estaba orgullosa de ser su esposa.

Él se sentó en una de las sillas que ocupaban sus hijos y les preguntó

- Y bueno pequeños mostros ¿que tal les fue hoy?

Bárbara fue la primera en responder

- Bien papi la miss de inglés me dio una estrella mira

Él se acercó a su pequeña, la beso en la frente mientras ella le decía:

- La miss me dijo que Barbie es una pequeña muy inteligente
- Pues claro que lo es, salió igual a su madre dijo el mientras cargaba y besaba a su hija.
- Y tu campeón ¿cómo estuvo la escuela?
- Bien papi me dejaron tarea de matemáticas y hacer un ensayo pero no se de que respondió Bruno

Al escuchar esto él se sentó a la mesa y le puso atención a su hijo mientras cargaba a su hija

- Cielo ¿quieres cenar?  Preguntó ella
- Siéntate amor yo en unos momentos me sirvo le respondió él
- Cielo voy a la cocina no me cuesta nada calentar la comida y servirte replicó ella
- Mi vida no te preocupes le dijo él mientras se disponía a ayudar a su pequeño.

Se sentó a lado de su pequeño y comenzó a hacerle preguntas sobre de que se trataba el ensayo que tenía que entregar, el niño le explicó que era sobre el mejor día de su vida, a lo que el niño le preguntó

- Papi ¿Cuál es el mejor día de tu vida?

El al escuchar esa pregunta volteo a verla le mando un beso, vio a su hijo, lo abrazó y le sonrió a su pequeña. Era una pregunta muy difícil de responder, tenía todo lo que siempre había querido una hermosa familia.

- Verás campeón, el mejor día de mi vida fue cuando conocí a tu madre respondió él viendo a su esposa que le estaba sirviendo la cena.
- Yo creí que había sido cuando nací yo dijo Bruno haciendo una mueca triste
- O yo dijo Bárbara.
- No seas mentiroso le dijo ella fue cuando nos casamos

El soltó una carcajada y respondió a todos

-Esperen familia, tienen razón en todo pero deben entender algo, que si yo no hubiera conocido a su madre, ustedes 2 pequeños mostros no estarían aquí dijo el mientras le hacía cosquillas a su pequeña Bárbara.

- Oye papi ¿tu tuviste que hacer ensayos en la escuela? Preguntó Bruno
- Si alguna vez hice uno que otro respondió él
- Su padre solía escribir mucho cuando lo conocí dijo ella
- ¿Es eso verdad papi? preguntó Bárbara
- Su padre era mi escritor favorito dijo ella antes que el pudiese responder a la pregunta de su pequeña.
- Papi ¿Cuéntanos como se conocieron tú y mi mama? Anda no seas así cuéntanos dijeron Bruno y Bárbara al mismo tiempo

Él estaba sonriendo al ver a sus hijos hacerle ese tipo de preguntas a lo que les respondió a los niños que les contaría la historia tan pronto Bruno hiciera su ensayo.

- Pero papi no se que escribir dijo Bruno
- ¿Cuál ha sido el mejor día de tu vida enano? Preguntó él
- Mi cumpleaños cuando me llevaste a ver a los payasos grito Bruno con emoción.
- Bueno campeón para escribir tu ensayo te daré unas indicaciones, lo primero que debes hacer es imaginar que le cuentas a tu mejor amigo como fue, con lujo de detalles y eso hará el trabajo fácil.

Bruno comenzó su relato mientras el comenzaba a cenar, ella veía a su esposo y a sus hijos, parecía un sueño hecho realidad tener esa familia, tener un hombre así a su lado, 2 niños inquietos y traviesos.

Bruno termino el ensayo y le pidió a su padre les contará la historia, él les dijo que se lavaran los dientes y se pusieran la pijama en un momento subiría a contarles la historia, ella intentó recoger el plato vacío de la mesa, el se lo impidió dándole un beso y abrazándola como solía hacerlo hace tiempo antes de que los niños nacieran, como cuando eran novios.

Subió las escaleras y ahí estaban los niños en cama y esperando a su padre para que les contara la historia sobre cómo había conocido a su madre.

- Como ustedes saben mis enanos, yo solía vivir en ciudad central comenzó él

Los niños escuchaban con atención el relato, ella iba subiendo las escaleras y se paró en el umbral de la puerta viendo a su marido contarles la historia a sus hijos que asombrados no dejaban de preguntar cosas sobre la historia.

- Bueno niños es hora de dormir dijo él
- Pero no tenemos sueño replicó Bruno
- Si lo que dijo Bruno dijo Bárbara.
- Mañana será un gran día pequeños y tienen que guardar fuerzas para estar listos dijo él mientras los arropaba y besaba.

Apagó la lámpara que tenían en medio de la pequeña recámara, tomó a su esposa de la mano y cerraron la puerta.

- Y usted ya se lavó los dientes señorita dijo él en tono pícaro
- Ya pero esperaba me pudieras ayudar a ponerme la pijama respondió ella de manera coqueta.

Este acto hizo que el la abrazara con todas sus fuerzas mientras la besaba, para sorpresa de ella, él la cargó y se la llevo a su recámara, ahí el la depositó en la cama mientras seguía besándola, se detuvo por un momento, le hizo saber lo hermosa que estaba, ella le agradeció  con una sonrisa y lo volvió a besar.

En la madrugada una alarma suena,  ella se despierta, es un nuevo día, es hora de levantarse e ir a trabajar.

Él después de ella

Ahí estaba él sentado en las afueras del café fumando un cigarrillo de los que le gustan rojos caja dura, su café negro con azúcar, decía que para tomar una buena taza de café no había que destrozarlo poniéndole crema o sustitutos, mientras tomaba esa taza mil pensamientos pasaban por su mente, todos relacionados a ella.

Se encontró con uno de sus amigos, lo saludo como siempre con un gran abrazo y comenzaron a platicar.

- ¿Cómo has estado hermano?
- Muy bien viejo respondió él
- Tenía mucho sin saber de ti, quise llamarte cuando paso lo que paso pero no he tenido tanto tiempo, la niña y mi esposa me absorben sabes
- Jajaja no te preocupes viejo lo imagino, me da gusto saberte contento y de tan buen humor dijo él.

Estuvieron charlando durante un largo lapso de tiempo, sobre trabajo, deportes, como les iba en su día a día, hasta que su amigo preguntó

- Y bueno hermano ¿cómo te has sentido con todo lo que ha pasado con ella?
- Bien viejo, no niego que la extraño, no niego que me hace falta, pero es necesario.
- Pero viejo si la amas ¿por que no has hecho nada? Carajo yo en tu lugar ya la hubiera ido a buscar, intentando hablar con ella y arreglar las cosas
- Y lo he hecho respondió él - la busque, intenté hablar con ella, simplemente no está dispuesta ni disponible.
- Pero que mierda dijo su amigo - Es raro verte sin ella y sin la sonrisa de idiota que ponías al verla.
- jajajaja viejo no me ayudes tanto por favor respondió el mientras le daba una fumada al cigarro.
- Tenía entendido que ya no fumabas
- Ya sabes hermano los viejos vicios nunca mueren.
- Dímelo a mi respondió su amigo - Aún voy al café y pido mi pay de zarzamora
- Ya lo ves respondió el con una pequeña sonrisa en el rostro.
- Hablando en serio hermano ¿piensas quedarte cruzado de brazos sin hacer nada? ¿acaso no piensas luchar por ella?

El al escuchar la pregunta de su amigo lo vio a los ojos, tomó un sorbo de café y le dio una nueva calada al cigarrillo.

- Hermano por el amor no se lucha, el amor es un sentimiento de 2 que debe ser cultivado, como cuando riegas una planta, debe de ser con la cantidad correcta de agua, si le echas más la puedes matar, en nuestro caso ella y yo le echamos demasiada agua a esa planta.
- ¿Qué estás diciendo que no hay amor entre ustedes?
- Todo lo contrario viejo, hay demasiado amor, simplemente no supimos que hacer, ya sabes como soy, todo un parlanchin y un quejoso, y ella bueno ella no suele hablar mucho de sus problemas.
Su amigo al escuchar la respuesta de él, pensó inmediatamente en lo que ha vivido con su esposa, sabía cómo se sentía su amigo y le daba una gran tristeza verlo sin una sonrisa en el rostro.

- Y bueno hermano ¿qué harás después de esto?
- Pues terminarme el café y llegar a casa.
-No seas idiota dijo su amigo mientras reía - Me refiero a tu vida
-Pues eso viejo vivir respondió él - No me voy a sentar a llorar y ver como pasa el tiempo, la amo con toda el alma viejo, pero no pienso tirarme al hoyo solo porque ella no este, te lo dije una vez, vivía antes de ella y lo haré después de su partida, solo tengo que encontrar la forma de no pensarla en todo momento.
- Suerte con ello hermano respondió su amigo. 

La tarde se iba apagando y dió paso a la noche, él y su amigo miraron el reloj, era ligeramente tarde.

- Debo partir hermano la niña y mi esposa esperan en casa y si llego tarde me irá muy mal.
- Jajajaja eres todo un controlado dijo él mientras se paraba para despedir a su entrañable amigo.
-Estamos en contacto hermano y por favor no te cierres, has salido de peores
- No te preocupes viejo, me conoces perfectamente como para saber que pasa por mi mente.
- Por eso lo digo desgraciado dijo su amigo mientras reía - Te quiero hermano cuídate y que todo esto pase pronto para ti.

Él vio a su amigo partir mientras tomaba asiento de nuevo, le dio un sorbo a su café y pensó ¿qué estará haciendo ella?
No sabía la respuesta, solo podía suponer y esperar que estuviera bien, sonriendo y llena de alegría.
Se levantó de la silla, tomó la caja de cigarrillos, sacó uno nuevo y lo encendió mientras caminaba hacia casa.
- Será un largo camino así que hay que comenzar se dijo así mismo.

Tenía razón, el camino era largo pero tenía esa esperanza que nace en los hombres que están enamorados, se dispuso a caminar mientras la noche caía plena como testigo de su andar.


miércoles, 28 de enero de 2015

El y ella

Se conocieron como lo hacen las personas de esta época, él le llevaba 10 años a ella. Desde el primer día la plática fue casual, muchos lo llamarían un interrogatorio, ellos lo llamaban irse conociendo, a ella le atraía algo de el, el no podía dejar de admirar su belleza.

El solía llamarla, ella le enviaba un mensaje de texto cada que pensaba en el, ella soñaba con conocerlo, el no tenía el dinero para estar con ella.

El se enojo con ella, ella pidió disculpas, y el contacto que tenían comenzó a ser escaso hasta que de la nada el destino los separo.

Pero ¿quién mueve los hilos del destino? ¿Quién junta y separa gente a diestra y siniestra? 

Se buscaron nuevamente, la ausencia de ella le preocupo a él, de nuevo se pusieron en contacto, ella sonreía al verlo, él contemplaba su belleza, las mismas circunstancias que hicieron que ella desapareciera los separó nuevamente y él nunca lo entendió.

Y así entre cortos y escazos contactos eran dichosos, él se mudó de ciudad, ella le siguio el rastro, pero cometió un error, al tratar de pasar por desapercibida dejó rastros de su estadía y con esto el de nuevo la encontró.

La comunicación fue fluida de nuevo, ella y el hablaban diario, ella lo consolaba y él en la distancia la quería.

Nuevamente el destino hizo de las suyas y eso que debía estar oculto salió a la luz, ella tenía un gran secreto y el lo descubrió, le pasaron muchas cosas por la mente y al reclamarle, ella no lo pudo negar, este gran secreto rompió con la creciente relación.

Pasaron tiempo sin saber el uno del otro, ella lo añoraba y para él ella no estaba más en su radar, pero el destino les tenía una jugada más, se volvieron a encontrar y ella confesó que desde el otro lado del monitor lo espiaba, veía cada una de sus fotos y se imaginaba estando con el siempre sonriendo, el se quedó sin habla, pero así como se encontraron, así se alejaron y paso tiempo para un nuevo reencuentro.

El solía pensar en ella, ella solía pensar como sería su vida con el, se volvieron a buscar y nuevamente las cosas inconclusas salieron a la luz, ella había cambiado, no era para nada la chica que el suponía conocer, las pláticas hasta largas horas de la noche regresaron y con ello nervios y planes sobre estar juntos, verdaderamente juntos por primera vez.

Y así sucedió, la vida y el destino les dieron la oportunidad de verse, el contaba con el dinero para costear tal viaje, ella contaba con el tiempo.

A un día de verse ella se mostraba intranquila, para el este era un camino familiar, a ella se le cortaba la respiración, el no sentía nervio alguno o eso quiso creer, faltaba poco para verse, el comenzó a sudar, a temblar, a fumar como desesperado y a sonreír como idiota.

Ella llego y en ese momento el se quedo pasmado, la espera había terminado, mientras ella emocionada lo abrazaba y besaba, el permaneció estático, ¿es real esto? Se preguntó, claro que es real chico, platicaron sobre familia y trabajo, el le tocaba la pierna mientras ella se incomodaba, tomaron el camión a su destino, ambos descansaron y de la emoción estaban exhaustos. Llegaron a su destino, ninguno sabía como complacer a su acompañante, así que ella lo llevó a un lugar acogedor en donde comieron y platicaron, terminada la comida, deambularon por la ciudad, a ella le dio frio, el se quitó la chaqueta y se la puso, se sentaron en un jardín y hablaron sobre la experiencia de ese día, era mejor de lo que habían esperado.

Regresaron a casa, el escogio los asientos, se sentaron y ahí el la abrazó, la estrechó con todo el cariño que le tenía y se tomaron de la mano, una rara sensación recorrió el cuerpo de ambos.

Llegaron a la estación y cada quien se fue por su lado con la promesa de volverlo a repetir. El no dejaba de pensar en ella, estaba con amigos y aún así ella no salía de su mente, se había enamorado.

Se comunicaban diario, se hacían presentes en la vida del otro con imagenes y canciones, una historia de amor que apenas comenzaba, el decidió tener un detalle con ella, el primero de muchos, lamentablemente el no la conocía, así que opto por adivinar y que bien le salió esa jugada, ella al recibir ese regalo no creía lo que sus ojos veían, ahi estaba ese chico alimentandole su más grande adicción.

Venía el fin de año y las palabras de amor brotaban de el muy rápido, ella se tomaba su tiempo, pero no quería decir que no lo sentía, el nuevamente le compró un detalle el cual llego pasado fin de año, ella nuevamente se emociono y no sabía que decir o que hacer con tales muestras de afecto y amor.

Pero como en toda su relación hubo alejamiento, un día el la buscó seguía como desde el primer día que la vió y bromeo con ella sobre como la trataba, ella seria como suele ser cuando se aleja, le hizo un comentario, este comentario le dolió a el, pero para no mostrar dicho dolor, siguió haciendo lo que mejor hacía, hacerla reír.

Como ya les he dicho el destino tiene formas raras de actuar y tanto el como ella se volvieron a separar, pero esta vez no es como las demás, en esta ocasión los sentimientos son más fuertes, el ha leido el dolor que sale de ella, ella ha leído el sufrimiento que nace de el.

El con el paso de los días se ha dado cuenta de algo, que esta bien y que todo saldra bien, se ha dado cuenta del inmenso amor que le tiene a ella, ya que entendió que el amor, el verdadero amor no duele.

Ella lo extraña y le gustaría estar con el, el la ama y solo quiere verla feliz y sabe que si el no puede brindarle esa felicidad llegara alguien más que le pueda dar lo que el no tiene dentro de si mismo para ella.

La vida ha seguido para los 2, ella moldea a los lideres del futuro, el administra una empresa, el la piensa todo el día, extraña todo de ella y ella... Bueno ¿quien diablos sabe lo que piense ella?





martes, 27 de enero de 2015

Viaje

 Y ahí estaban tan cerca y tan lejos ambos notaron la presencia del otro, el bajo la mirada, ella lo vio de reojo, entraron al lugar, se sentaron en mesas diferentes.

Ella lo buscaba entre la multitud, el podía verla perfectamente desde donde estaba sentado, la música empezó a sonar y la gente comenzó a bailar, los meseros tomaban las ordenes de todas las mesas  y con ello las personas en el lugar comenzaron a beber, excepto el.

Salio a fumar un cigarrillo, necesito aire comentó, en la entrada del lugar había mucha gente fumando y hablando sobre fotos en las redes sociales, sobre temas que el considero banales, se aparto y encontró una banca en donde sentarse, - ¿que hago aquí? Se Preguntó, no debí     haber venido, en eso se escucharon unas pisadas, el conocía esas pisadas ¿Creí que lo habías dejado?
- Los malos hábitos nunca mueren respondió.
-¿Puedo sentarme? 
- Adelante

El silencio reinaba en esa banca hasta que ella comenzó a frotarse los brazos
- ¿ Soy yo o bajo la temperatura?
El al escuchar esto se levanto y se quito la chaqueta, la paso por sus suaves hombros desnudos, ella tomo su mano, se la llevo al rostro y le dijo gracias. 
Encendió ese cigarrillo que había salido a fumar y al dar la primera bocanada ella hizo un comentario
-Deberías dejar ese vicio ¿que pensarían Bruno y Barbara si te vieran haciendo esto?
El con la cabeza hundida en el cemento no sabia que decir por lo tanto se quedo completamente callado.

La luna se asomaba completa esa noche y ella se quedo contemplándola mientras el silencio reinaba en esa banca hasta que ella hizo la pregunta que rompería tal silencio.
- ¿Puedo saber a que haz venido?
- A una fiesta respondió sin mirarla a los ojos.
- ¿La estas pasando bien? 
- Si

Ahí estaban 2 personas que se conocían y que ahora de trataban como extraños.

- ¿Cómo va todo en tu trabajo?
- Bien respondió el 
- Siempre me ha gustado esta chaqueta, me recuerda nuestra cita dijo ella.

El siguio con la vista en el suelo, no sabía que decir solo pensaba: - Que no me busque el rostro
era muy tarde para ese pensamiento, ella en toda la platica, la cual era casi nula le buscaba el rostro para saber sus reacciones, lo conocía bien, habían compartido muchas cosas y sabia que el tenía algo y sabía perfectamente que era, por eso ella estaba ahí.

- En serio deja ese vicio, Bruno y Barbara estarían decepcionados de ti
- Por mi Bruno y Barbara se pueden ir al infierno dijo el en voz baja.

Ella al escucharlo solo bajo la cabeza y le dijo

-Me dio gusto saber de ti, que estes bien.

El se llevo los brazos a la cabeza e intento gritar pero no paso, se levanto y desaparecio.
Ella regreso al lugar sin darse cuenta que aún traia la chaqueta a lo que su acompañante le pregunto

- ¿Y esa chaqueta en donde la conseguiste?

Ella no supo que responder por lo tanto dijo una mentira

- Me encontré a un amigo y me la presto, pero no lo encuentro, creo que se la entregaré cuando lo vuelva a ver.
- Mejor regalamela, esta muy suave dijo el acompañante

Ella se paro y comenzó a buscarlo por el lugar, se encontró a un conocido y le preguntó por el

- ¿Sabes si sigue por aquí?
- No respondió dijo que tenía que entregar un reporte

Ella sabía que significaba eso, de todo el tiempo que estuvo con él sabia que esa era la palabra clave para estar solo, que nadie lo molestará como aquel día que estaba en casa y se metio a su estudio porque había tenido una gran decepción sobre una posible promoción, el estaba "entregando un reporte".

Fue al hotel en donde se hopedaba y le dijeron que ya se había ido, asi que tomó un taxi y se dirigio a la estación, al llegar a la estación comenzo a buscar las salidas a Ciudad Central al ver los itinerarios vio que una había partido ya, eso la entristeció un poco, sabía que no lo volvería a ver.

Se dio la vuelta y ahí estaba el, sentado con 2 tazas desechables de café, sus cigarros rojos de caja dura y un cenicero improvisado, mirando hacia la nada, se acerco, se sento y le dijo:

- ¿Me estabas esperando?
- No, es un viejo habito que tengo, pedir 2 cafés

Y asi era el desde hace unos meses pedía 2 cafés uno negro con azucar y otro con crema y 2 de azucar tal y como le gustaba a ella.

- ¿Puedo? preguntó ella
- Adelante

Tomo la taza y le dio un sorbo, el café era  justo como a ella le gustaba.
- ¿Recuerdas cuando veníamos a este lugar a ver a las personas recibir a sus seres amados y verlos sonreír? Volvio a preguntar ella
- Si eran buenos tiempos respondió el

El  tenía la vista completamente perdida y ella quería acercarsele asi que volvio a contar una nueva anecdota.

- Recuerdo cuando te conocí, fue en este mismo lugar, recuerdo haberte mensajeado preguntandote donde estabas, traias esta chaqueta y te vi, no pudiste abrazarme, te quedaste pasmado.

El se volvio a ver las salidas y la hora en la que partiria y se limito a responder:

- Fue un día mágico

Ella miro hacia donde estaba la cajetilla de cigarros y vio 2 gotas, vió el café y se dio cuenta que no había sido derramado, le intento ver el rostro y se dió cuenta que el estaba ahí solo, que había llorado, le tomo la mano y se la llevo al rostro, la beso y dijo.

- ¿A que hora debes partir?
- En un rato más dijo el
- ¿Puedes quedarte un día más?
- Tengo un par de reportes que entregar el día siguiente
- Puedes mandarlos desde tu computador,dijo ella

Por fin la volteo a ver y ahi estaba la chica que el tanto evitaba, el amor de su vida tomandole la mano, pidiendole que se quedara un día más y justo cuando  estaba por decir algo el sonido local avisaba sobre la salida a ciudad central.

Se levanto y tomo sus cosas, la vio nuevamente y le dio un beso en la frente, ella tomo su brazo y el se comenzo a retirar.

- Toma tu chaqueta dijo ella
- Quedatela, se te ve increible ese color, respondio el

Justo cuando el estaba apunto de abordar ella grito

- Si te digo que te amo ¿te quedas?
- El volteo y le dijo, No lo sé
- Pues te amo respondio ella
- El siguio su camino y se dijo para si mismo "No más que yo"

Y ahi se quedo ella sola, con 2 tazas de café, unos rojos de caja dura, abrió la cajetilla y tenía una fecha dentro de ella, era la fecha en la que ella le dijo que no había más camino que recorrer a su lado, la comenzó a inspeccionar, solo faltaban 2 cigarros, y tenia un mensaje que ella le había dejado en la tapa, que decía "Bruno y Barbara te aman"

Justo cuando se iba parando, lo vio y el le dijo: se lleno y no respetaron mi lugar, ella con lagrimas en los ojos sonrio y le dijo ¿te quedaras un día más? El no sabía que responder asi que le tomo el rostro y la beso como cuando llegaba a casa despues de un día de mucho trabajo.