martes, 27 de enero de 2015

Viaje

 Y ahí estaban tan cerca y tan lejos ambos notaron la presencia del otro, el bajo la mirada, ella lo vio de reojo, entraron al lugar, se sentaron en mesas diferentes.

Ella lo buscaba entre la multitud, el podía verla perfectamente desde donde estaba sentado, la música empezó a sonar y la gente comenzó a bailar, los meseros tomaban las ordenes de todas las mesas  y con ello las personas en el lugar comenzaron a beber, excepto el.

Salio a fumar un cigarrillo, necesito aire comentó, en la entrada del lugar había mucha gente fumando y hablando sobre fotos en las redes sociales, sobre temas que el considero banales, se aparto y encontró una banca en donde sentarse, - ¿que hago aquí? Se Preguntó, no debí     haber venido, en eso se escucharon unas pisadas, el conocía esas pisadas ¿Creí que lo habías dejado?
- Los malos hábitos nunca mueren respondió.
-¿Puedo sentarme? 
- Adelante

El silencio reinaba en esa banca hasta que ella comenzó a frotarse los brazos
- ¿ Soy yo o bajo la temperatura?
El al escuchar esto se levanto y se quito la chaqueta, la paso por sus suaves hombros desnudos, ella tomo su mano, se la llevo al rostro y le dijo gracias. 
Encendió ese cigarrillo que había salido a fumar y al dar la primera bocanada ella hizo un comentario
-Deberías dejar ese vicio ¿que pensarían Bruno y Barbara si te vieran haciendo esto?
El con la cabeza hundida en el cemento no sabia que decir por lo tanto se quedo completamente callado.

La luna se asomaba completa esa noche y ella se quedo contemplándola mientras el silencio reinaba en esa banca hasta que ella hizo la pregunta que rompería tal silencio.
- ¿Puedo saber a que haz venido?
- A una fiesta respondió sin mirarla a los ojos.
- ¿La estas pasando bien? 
- Si

Ahí estaban 2 personas que se conocían y que ahora de trataban como extraños.

- ¿Cómo va todo en tu trabajo?
- Bien respondió el 
- Siempre me ha gustado esta chaqueta, me recuerda nuestra cita dijo ella.

El siguio con la vista en el suelo, no sabía que decir solo pensaba: - Que no me busque el rostro
era muy tarde para ese pensamiento, ella en toda la platica, la cual era casi nula le buscaba el rostro para saber sus reacciones, lo conocía bien, habían compartido muchas cosas y sabia que el tenía algo y sabía perfectamente que era, por eso ella estaba ahí.

- En serio deja ese vicio, Bruno y Barbara estarían decepcionados de ti
- Por mi Bruno y Barbara se pueden ir al infierno dijo el en voz baja.

Ella al escucharlo solo bajo la cabeza y le dijo

-Me dio gusto saber de ti, que estes bien.

El se llevo los brazos a la cabeza e intento gritar pero no paso, se levanto y desaparecio.
Ella regreso al lugar sin darse cuenta que aún traia la chaqueta a lo que su acompañante le pregunto

- ¿Y esa chaqueta en donde la conseguiste?

Ella no supo que responder por lo tanto dijo una mentira

- Me encontré a un amigo y me la presto, pero no lo encuentro, creo que se la entregaré cuando lo vuelva a ver.
- Mejor regalamela, esta muy suave dijo el acompañante

Ella se paro y comenzó a buscarlo por el lugar, se encontró a un conocido y le preguntó por el

- ¿Sabes si sigue por aquí?
- No respondió dijo que tenía que entregar un reporte

Ella sabía que significaba eso, de todo el tiempo que estuvo con él sabia que esa era la palabra clave para estar solo, que nadie lo molestará como aquel día que estaba en casa y se metio a su estudio porque había tenido una gran decepción sobre una posible promoción, el estaba "entregando un reporte".

Fue al hotel en donde se hopedaba y le dijeron que ya se había ido, asi que tomó un taxi y se dirigio a la estación, al llegar a la estación comenzo a buscar las salidas a Ciudad Central al ver los itinerarios vio que una había partido ya, eso la entristeció un poco, sabía que no lo volvería a ver.

Se dio la vuelta y ahí estaba el, sentado con 2 tazas desechables de café, sus cigarros rojos de caja dura y un cenicero improvisado, mirando hacia la nada, se acerco, se sento y le dijo:

- ¿Me estabas esperando?
- No, es un viejo habito que tengo, pedir 2 cafés

Y asi era el desde hace unos meses pedía 2 cafés uno negro con azucar y otro con crema y 2 de azucar tal y como le gustaba a ella.

- ¿Puedo? preguntó ella
- Adelante

Tomo la taza y le dio un sorbo, el café era  justo como a ella le gustaba.
- ¿Recuerdas cuando veníamos a este lugar a ver a las personas recibir a sus seres amados y verlos sonreír? Volvio a preguntar ella
- Si eran buenos tiempos respondió el

El  tenía la vista completamente perdida y ella quería acercarsele asi que volvio a contar una nueva anecdota.

- Recuerdo cuando te conocí, fue en este mismo lugar, recuerdo haberte mensajeado preguntandote donde estabas, traias esta chaqueta y te vi, no pudiste abrazarme, te quedaste pasmado.

El se volvio a ver las salidas y la hora en la que partiria y se limito a responder:

- Fue un día mágico

Ella miro hacia donde estaba la cajetilla de cigarros y vio 2 gotas, vió el café y se dio cuenta que no había sido derramado, le intento ver el rostro y se dió cuenta que el estaba ahí solo, que había llorado, le tomo la mano y se la llevo al rostro, la beso y dijo.

- ¿A que hora debes partir?
- En un rato más dijo el
- ¿Puedes quedarte un día más?
- Tengo un par de reportes que entregar el día siguiente
- Puedes mandarlos desde tu computador,dijo ella

Por fin la volteo a ver y ahi estaba la chica que el tanto evitaba, el amor de su vida tomandole la mano, pidiendole que se quedara un día más y justo cuando  estaba por decir algo el sonido local avisaba sobre la salida a ciudad central.

Se levanto y tomo sus cosas, la vio nuevamente y le dio un beso en la frente, ella tomo su brazo y el se comenzo a retirar.

- Toma tu chaqueta dijo ella
- Quedatela, se te ve increible ese color, respondio el

Justo cuando el estaba apunto de abordar ella grito

- Si te digo que te amo ¿te quedas?
- El volteo y le dijo, No lo sé
- Pues te amo respondio ella
- El siguio su camino y se dijo para si mismo "No más que yo"

Y ahi se quedo ella sola, con 2 tazas de café, unos rojos de caja dura, abrió la cajetilla y tenía una fecha dentro de ella, era la fecha en la que ella le dijo que no había más camino que recorrer a su lado, la comenzó a inspeccionar, solo faltaban 2 cigarros, y tenia un mensaje que ella le había dejado en la tapa, que decía "Bruno y Barbara te aman"

Justo cuando se iba parando, lo vio y el le dijo: se lleno y no respetaron mi lugar, ella con lagrimas en los ojos sonrio y le dijo ¿te quedaras un día más? El no sabía que responder asi que le tomo el rostro y la beso como cuando llegaba a casa despues de un día de mucho trabajo.

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