jueves, 29 de enero de 2015

Ella después de Él

Ahí estaba ella, preparandose para un nuevo día de labores, había dejado su ropa arreglada desde la noche anterior, su uniforme consistía de unos jeans, blusa blanca y zapatos comodos, lo puso en la cama listo para ser usado, mientras se hacía una coleta en el cabello se volteo a la puerta del baño esperando verlo salir con esa bata aspera que tanto odiaba, pero él no estaba ahi.

Vio el reloj colgado en la pared y se dio cuenta que ya era tarde para ir al trabajo, tomó su bicicleta y salió de inmediato, en el semáforo saco su reproductor de música y lo puso en aleatorio, el reproductor le jugó una mala pasada, todas las canciones que sonaban le recordaban a el, pues el le había dedicado casi la mitad de lo que tenía en el reproductor.

Llegó a su oficina, y se sentó en su lugar como siempre, encendió el computador y saco el móvil, no había mensajes de el, una de sus compañeras entro y la vio mirando el movil, se acerco.

- ¿Aún no te busca?
- No respondió ella
- Dale tiempo, ya sabes como son los chicos, a veces les cuesta tomar el móvil y mandar un mensaje.

Ella sabía que era verdad, pero él no era el chico que dejara de hablarle por tanto tiempo, aún viviendo juntos el siempre le enviaba un mensaje diciendole lo mucho que la amaba y deseandole el mejor día de su vida, ella extrañaba eso.

Se dispuso a trabajar, esperando a los pequeños en la entrada de la estancia educativa, saludaba a todos y cada uno de los niños que le sonreían, ella les devolvía la sonrisa por instinto, nadie sabía lo que sentía, pero había que aparentar que todo esta bien, no tenía porque hacerle saber a nadie lo que por su mente pasaba.

Despues de una jornada ardua de trabajo regreso a casa, saco el móvil, había varios mensajes, pero ninguno de él, subió a su cuarto y se dispuso a cambiarse de ropa, mientras lo hacía recordó una ocasión en donde él la había asustado llegando por atrás y besandola, ella odiaba que él hiciera eso, era demasiado nerviosa, bajo a la cocina y se preparo algo para comer, pensaba demasiado en él, se preguntaba si estaba bien, quería saber de él pero tenía miedo de buscarlo después de lo que pasó entre ellos.

Se termino lo que se había servido en un plato, tomo de nuevo su bicicleta y se dirigió al gimnasio al que siempre iba por la tarde, ahí se distrajo y dejo de pensar en el por unas cuantas horas.

En el trayecto a casa, encendió su reproductor de música y al ponerlo nuevamente el aleatorio le jugo una mala pasada, pero esta vez no se entristeció, recordo el momento en el que él le había dedicado esa canción, cerro los ojos por un momento y se dejo llevar a ese lugar en donde estaban juntos, recordó lo feliz que ella era a su lado, recordó ese olor mezclado de loción barata y cigarro, recordó su sonrisa.

Llegó a casa y ahí la esperaba su mejor amiga, la había ido a buscar porque necesitaba de su ayuda con un proyecto que tenía entre manos.

- Hola amiga ¿estas ocupada?
- Para nada respondió ella
- Que bueno fijate que quiero proponerte algo, quiero hacer un proyecto en el que me gustaría estuvieras involucrada.
- Claro vamos por un café y lo hablamos.

Se fueron a la cafetería que tanto le gustaba, ordenaron 2 tazas y un par de pastelillos, mientras preparaba su café le vino a la mente lo que el decía

- No entiendo porque echarle crema al café pierde consistencia y aroma dijo él
- Eres un gruñon cielo, pero eres mi gruñon.

Volvió a la realidad cuando su amiga le pregunto si estaba bien, ella solo movio la cabeza asintiendo que todo estaba de maravilla, su amiga no le creyo mucho.

- Te noto ida amiga ¿qué pasa por tu mente?
- Nada solo tuve un día de trabajo algo pesado, muy ocupado, pero todo bien.
- A mi no me mientes, ¿estás pensando en él verdad?
- Un poco respondió ella
- Amiga dejalo ir, el no quiso estar a tu lado, si quisiera ya te hubiera llamado, ha pasado mucho tiempo, tienes que rehacer tu vida y no estar esperandolo como tonta.
- Lo sé, pero no puedo, lo extraño, me hace falta.
- ¿Qué podrías extrañar de él?

Ella no contesto a tal pregunta, su amiga no entendería que no sabía a ciencia cierta que extrañaba de él, y por ello cambio el tema

-Bueno que es este proyecto del que quieres que sea parte.
- Que bueno que preguntas amiga, es hacer una sesión con un par de amigos, nada díficil para ti, ya sabes usar tu magía detrás del lente.

Ella sabía que era buena oportunidad para mantener la mente ocupada y accedió de inmediato, la plática siguio hasta altas horas de la tarde, miró el reloj de reojo y vio la hora.

- Es hora de irme amiga, mañana tengo un día ocupado y no he preparado  nada aún dijo ella
- Es cierto, mi novio ya va a llegar y se supone iremos a cenar , es nuestro aniversario respondio su amiga guiñandole el ojo.

Ella tomó camino a su casa, mientras caminaba pensaba en lo que estaría haciendo con él en esos momentos, recordó cuando iban a esa cafetería, el siempre le tomaba la mano y le hacía alguna maldad para hacerla reír, lo extrañaba en verdad lo extrañaba.

Llegó a casa y tomó el primer libro que vio, en cuanto vio el título recordó el día en que él se lo regaló, hizo caso omiso a ese recuerdo y se dispuso a comenzar su lectura, ya eran altas horas de la noche y su movil no había sonado, abrió los mensajes y vió la última plática que tuvo con el, una plática llena de molestia y reclamos, borró la plática, se dispuso a ponerse la pijama, mientras lo hacía, pedía al cielo que él estuviera bien, que no la extrañara, que estuviera feliz.

Ella no tenía idea que en ese momento él hacía lo mismo desde donde se encontraba, mientras la noche lo arropaba y era testigo de su andar.


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