jueves, 29 de enero de 2015

Él después de ella

Ahí estaba él sentado en las afueras del café fumando un cigarrillo de los que le gustan rojos caja dura, su café negro con azúcar, decía que para tomar una buena taza de café no había que destrozarlo poniéndole crema o sustitutos, mientras tomaba esa taza mil pensamientos pasaban por su mente, todos relacionados a ella.

Se encontró con uno de sus amigos, lo saludo como siempre con un gran abrazo y comenzaron a platicar.

- ¿Cómo has estado hermano?
- Muy bien viejo respondió él
- Tenía mucho sin saber de ti, quise llamarte cuando paso lo que paso pero no he tenido tanto tiempo, la niña y mi esposa me absorben sabes
- Jajaja no te preocupes viejo lo imagino, me da gusto saberte contento y de tan buen humor dijo él.

Estuvieron charlando durante un largo lapso de tiempo, sobre trabajo, deportes, como les iba en su día a día, hasta que su amigo preguntó

- Y bueno hermano ¿cómo te has sentido con todo lo que ha pasado con ella?
- Bien viejo, no niego que la extraño, no niego que me hace falta, pero es necesario.
- Pero viejo si la amas ¿por que no has hecho nada? Carajo yo en tu lugar ya la hubiera ido a buscar, intentando hablar con ella y arreglar las cosas
- Y lo he hecho respondió él - la busque, intenté hablar con ella, simplemente no está dispuesta ni disponible.
- Pero que mierda dijo su amigo - Es raro verte sin ella y sin la sonrisa de idiota que ponías al verla.
- jajajaja viejo no me ayudes tanto por favor respondió el mientras le daba una fumada al cigarro.
- Tenía entendido que ya no fumabas
- Ya sabes hermano los viejos vicios nunca mueren.
- Dímelo a mi respondió su amigo - Aún voy al café y pido mi pay de zarzamora
- Ya lo ves respondió el con una pequeña sonrisa en el rostro.
- Hablando en serio hermano ¿piensas quedarte cruzado de brazos sin hacer nada? ¿acaso no piensas luchar por ella?

El al escuchar la pregunta de su amigo lo vio a los ojos, tomó un sorbo de café y le dio una nueva calada al cigarrillo.

- Hermano por el amor no se lucha, el amor es un sentimiento de 2 que debe ser cultivado, como cuando riegas una planta, debe de ser con la cantidad correcta de agua, si le echas más la puedes matar, en nuestro caso ella y yo le echamos demasiada agua a esa planta.
- ¿Qué estás diciendo que no hay amor entre ustedes?
- Todo lo contrario viejo, hay demasiado amor, simplemente no supimos que hacer, ya sabes como soy, todo un parlanchin y un quejoso, y ella bueno ella no suele hablar mucho de sus problemas.
Su amigo al escuchar la respuesta de él, pensó inmediatamente en lo que ha vivido con su esposa, sabía cómo se sentía su amigo y le daba una gran tristeza verlo sin una sonrisa en el rostro.

- Y bueno hermano ¿qué harás después de esto?
- Pues terminarme el café y llegar a casa.
-No seas idiota dijo su amigo mientras reía - Me refiero a tu vida
-Pues eso viejo vivir respondió él - No me voy a sentar a llorar y ver como pasa el tiempo, la amo con toda el alma viejo, pero no pienso tirarme al hoyo solo porque ella no este, te lo dije una vez, vivía antes de ella y lo haré después de su partida, solo tengo que encontrar la forma de no pensarla en todo momento.
- Suerte con ello hermano respondió su amigo. 

La tarde se iba apagando y dió paso a la noche, él y su amigo miraron el reloj, era ligeramente tarde.

- Debo partir hermano la niña y mi esposa esperan en casa y si llego tarde me irá muy mal.
- Jajajaja eres todo un controlado dijo él mientras se paraba para despedir a su entrañable amigo.
-Estamos en contacto hermano y por favor no te cierres, has salido de peores
- No te preocupes viejo, me conoces perfectamente como para saber que pasa por mi mente.
- Por eso lo digo desgraciado dijo su amigo mientras reía - Te quiero hermano cuídate y que todo esto pase pronto para ti.

Él vio a su amigo partir mientras tomaba asiento de nuevo, le dio un sorbo a su café y pensó ¿qué estará haciendo ella?
No sabía la respuesta, solo podía suponer y esperar que estuviera bien, sonriendo y llena de alegría.
Se levantó de la silla, tomó la caja de cigarrillos, sacó uno nuevo y lo encendió mientras caminaba hacia casa.
- Será un largo camino así que hay que comenzar se dijo así mismo.

Tenía razón, el camino era largo pero tenía esa esperanza que nace en los hombres que están enamorados, se dispuso a caminar mientras la noche caía plena como testigo de su andar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario